domingo, 7 de septiembre de 2014

Jalousie




¿Por qué debería sentir envidia yo de ella?
Si ella no es la que se da cuenta de cómo eres,
ella no nota esos detalles que te hacen ser tú,
si ella no se emociona igual al oír tu voz,
ella no disfruta ver tu sonrisa como yo. 

Si ella sólo te conoce enamorado, 
mientras yo te he conocido feliz, triste y enojado. 
Si ella sólo te conoce para ella, 
y yo te he conocido para tantas...


¿No debería ser al revés? 

miércoles, 1 de enero de 2014

Les propósitos.

Porque la clave no transformarse, si no mejorar lo que ya tengo.

  1. Vivir. 
    De repente comienzo a sentir una inquietud que me dice que me estoy perdiendo de la vida, que no estoy aprovechando mi juventud como se debe. Quiero cambiar eso, siento que necesito salir de ese cascarón que aún me falta por romper, porque es imposible que esté desperdiciando los que podrían los mejores años de mi vida solo porque "me da miedo la gente" o por mis inseguridades o simple flojera. No, no quiero tampoco volverme una yolera andando, pero sí cambiar esas cosas que me hacen sentir inconforme e incompleta.
  2. Cuidarme.
    Esto conlleva muchas cosas, sobre todo el ámbito alimenticio. Estos últimos meses he tenido una caída muy fea donde ya ni me importaba qué le hacía a mi cuerpo, y eso está muy muy mal. La depresión o las circunstancias no son excusa, ya lo sé, por eso tengo que cambiar eso. Implicado está el hecho de que debo bajarle al consumo de alcohol (no es que tome mucho o muy frecuentemente, pero aún así debo evitarlo cuando sea posible; no puedo permitirme esos lujos calóricos y tóxicos, o por lo menos, no tan seguido, je...). También volver a tomar el hábito de no dejar pasar días sin tomarme mis vitaminas... Y bueno, todas esas cositas que sé que he estado haciendo mal que me urge corregir.
  3. Perder los 15kg que me faltan.
    Supongo que va anclado al anterior, pero esto es un propósito que no puede faltar porque estoy en deuda conmigo. La transformación ha sido difícil, y cada vez lo es más, pero tengo que terminar esto bien, porque no llegué tan lejos para hacerlo a medias, ¿no?.
  4. Valorarme más.
    Generar y mantener alta autoestima no es para nada fácil, tampoco es algo que sea permanente o que se logre todos los días. Es 100% seguro que habrá días en los que de plano no te puedas sentir bien contigo mismo, pero quisiera que esos días disminuyan su aparición. Me tiro mierda muy seguido a mí misma, pero estoy consciente de que no se vale. Sobre todo porque, la neta, no estoy tan sarra, tengo cosas buenas con las que debería sentirme feliz.
  5. Ser menos amargada, o por lo menos dejar de aparentar que soy bien mamona porque ahuyenta a la gente y así. 
Y pues, me gustaría agregar cosas como viajar mucho, conseguir novio, comprarme un carro, pero esas ya son cosas que, o no están a mi alcance, o no son tan importantes... (Bueno, viajar sí me gustaría muchísimo, pero no cuento con los medios para hacerlo aún). Solo queda aceptar lo que venga y adecuarse a las situaciones... A esperar qué traen los siguientes doce meses ~

< 2014 >

Canción para este año, para los ánimos y recordarme mis buenas intenciones:



Change everything you are and everything you were, your number has been called. Fights and battles have begun, revenge will surely come, your hard times are ahead... 


martes, 31 de diciembre de 2013

< / 2013 >

Típico post de fin de año, no podía faltar.


Hay mucho qué decir sobre mi año 2013 que se esfuma, pero se quedará por siempre.
Fue un año con muchísimos altibajos, muchos sentimientos de todo tipo, pero sobre todo, muchos cambios.

Estos últimos 12 meses fueron contexto de muchos cambios que sucedieron en mi vida.
Uno de los más importantes fue haber perdido a una de las personas más cercanas a mí, a quien le debo y le deberé muchas cosas que nunca podré pagarle. Pero afortunadamente, no todo fue tristeza. Al contrario, siento que este año crecí mucho como persona y cambié para bien. Desde los cambios físicos que sufrí (todos positivos, claro :p), pero también los emocionales.

Acepto que tuve deslices horribles, sobre todo estos últimos meses del año. Pero tuve también una etapa en la que me sentía bastante feliz porque comencé a ver las cosas de otra manera; aprendí a aceptar la realidad que me rodeaba, pero más que nada, aprendí a aceptarme a mí dentro de ella. Es increíble cómo el mundo cambia para bien cuando comienzas a aceptarte con todo y tus errores. En verdad aprendí a disfrutar más de la vida, porque aunque las cosas no te salgan bien, al final por lo menos tendrás algo de lo cual reírte: tú.

Y sí, ok. Pude haber terminado mejor el año en el aspecto de que no cumplí con los propósitos o planes que me había establecido, pero la verdad, es que la vida nunca, NUNCA va a ser como tú esperas que seas (oh, creo que esta fue la enseñanza más fuerte que me llevo del 2013...). Lo importante es que termino el año tranquila, porque no me arrepiento de nada, disfruté todo lo que hice, bien o mal. Sin culpas, pero sobre todo, con esperanzas y ánimos de cambiar lo que me hace falta en el año que viene.

Si hace un año me hubieran dicho que todo terminaría como terminó, me hubiera costado creerlo porque fue un cambio muy grande. Personas salieron de mi vida y otras nuevas entraron. Para bien o para mal, pero las personas siempre te enseñan algo. Y no queda más que agradecerle a esos que compartieron momentos conmigo este año, porque fueron bastante agradables. Sobre todo mi noche favorita del año: el concierto de The Killers <3 :) jaja.

Aún no me la creo, lo disfruté muchísimo y fui muy feliz, jiji.


Sin más qué decir, creo que con esto termino esta breve entrada. 
Adiós 2013, gracias por todo, fuiste un año importante. Y bienvenido sea el 2014 que promete algunas cosas, pero sobre todo, recibo con las mejores intenciones.



martes, 26 de noviembre de 2013

Y así fue como me quedé sola con mis inseguridades.
Sola con mis miedos.

Quedamos frente a frente y yo ya no tengo a nadie más para culpar, solo a mí.

Es difícil caer en cuenta de que tus límites nunca estuvieron en tu cuerpo, que todos estaban y continúan dentro de tu mente.

Ellos son parte de mí.
Conmigo crecieron y conmigo se quedaron.
Y tengo mucho miedo de no poderlos superar nunca.
Tengo mucho miedo de volver a caer y, esta vez, la caída sea por mi propia culpa.

Tal vez no soy tan fuerte como creí que era.
Tal vez no estoy preparada para algo tan grande.
Qué tonta.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Acht.


“Es obvio que le atraigo.
Pero también le repelo.
Y viceversa.
Por eso somos el uno para el otro y por eso no pasa nada.”